
El cielo azul se asomaba a los ojos inocentes de aquella carita tan dulce y tan redonda.
Adrián Hedesa

Tras un rato viendo la tele, pude observar desde el sofá como mis dos perros, en la cocina, desesperados y malolientes se ayudaban para lavarse las manos en el grifo…
Saúl Higuera

Nací en una cadena de montaje de balas con dirección a África. Estoy compuesta de plomo, pólvora y cobre. Formamos un objeto que, si se sabe usar, puede matar.
Cuando salí de la cadena de montaje, me metieron en un camión junto con otras muchas compañeras.
Mucho tiempo pasó hasta que volví a ver la luz. A algunas de mis compañeras se las llevaron unos adultos que las introdujeron en sus armas. Y a otras, incluída yo, nos sacaron de la caja y nos metieron en los bolsillos de niños muy pequeños. En uno de los bolsillos conocí a una vieja bala, que nos contó historias de muertes y masacres. Fue en ese momento cuando supe que no debía haber nacido… pero ya era tarde. La mala suerte hizo que me cogieran y me metieran en una de sus armas.
Gracias a Dios, todavía no nos han utilizado. Lo único que deseo es que nunca me saquen de esta arma para hacer el mal y que todo esto acabe pronto.
Pablo Gutiérrez